martes, 31 de octubre de 2023

sistema de identificación automático para el reconocimiento de objetos visibles en locaciones desconocidas

las transparencias se resbalan de océanos invertidos.
cultivan las sutilezas que cosecharán los engaños,
agravando los entreveros diurnos.

el hervor de los hocicos hace derrochar el oro que guardan las encías,
se preserva la amenaza para que el miedo
nazca con la misma bocanada
por la que se extingue.

los pies descalzos entibiecen, despedazan de calor la bruma.

las palabras no enmiendan espacios vacíos,
solo habitan, fantasmagóricas, sin ocultar lo que está del otro lado.

una lengua es mar de fondo de millones de hilos,

si no contestan, no son rostros.

quieta, soledad,
los huecos responden arropándome 
de un calor que es mío
como la aguja que guardo en las paredes de mi garganta.

tensando fuerte los verbos podría volcar el deseo lo suficientemente alto
para desguazar una tormenta que caiga y borre la idea del ausente.

la procesión se detiene por las campanas que doblan anunciando el blanco infinito.

por donde le han dado muerte al cariño,
ahí sentaremos campamento.


jueves, 26 de octubre de 2023

ramificación de ruralismos artificiales a lo largo de un sueño febril

si atenúo mi deseo
a solo aquello que cabe en mis manos
sería mía entonces, la posibilidad de desenredar el ruido
para volver a enhebrarlo bajo mis propios márgenes

y con paciencia
confeccionar cada una de las plumas
de los ángeles que -como terminales eléctricas-
me ofrecerán el regalo de la profecía mediante descargas.

los dientes sacan chispas delicadas raspando el óxido del pulmón de hierro,
mecanismo manual que empuja este aire sintético hacia dentro
enseñándonos la tensión del cableado ornamental que sostiene al corazón delante nuestro.

dagas de vidrio térmico se hunden una tras otra en un hígado a punto de ebullición
más rápido! más rápido! más rápido!
quiero cauterizar mis labios en las hendiduras
más rápido! más rápido! más rápido!
¿podría aprontarse el deseo? ¿nadie ve que el anhelo ya es urgencia?
quiero arder si eso significa caricia
quiero arder si eso significa vestir el rojo del beso de los párpados queriendo hundirse uno sobre el otro
quiero arder,
solo por que sí.

quiero ser aquel porta bendiciones,
aquel que entregue esos milagros de bolsillo,
esas fantasías tan brutas e irresistibles como
los bruscos merodeos de tactos tan gentiles
que nos hacen sentir como si estuviésemos a la deriva.

tan fácil sería,

casi como envolverse en el vuelo de un gorrión invencible
y propagarse a través de la quema de las matas.

los vientos son vehículos por los cuales los cuerpos caen

para aquellos alrededor mío: ¿estoy cayendo con ustedes o caigo sólo por mi cuenta?