lunes, 23 de agosto de 2021

aproximaciones al cumplimiento de las normas pactadas tácitamente

I

la contemplación,
arte de antaño.

II

reiterados pedidos de auxilio
dirigen a decenas de ambulancias

a donde termina lo orgánico.

III

la suspensión del deseo.

la supresión de las formas.

una constante
que es

un punto de partida

que no lleva a ningún lado.

IV

ciervos nativos digitales

complacen a

reyes de tecnologías obsoletas.

la nostalgia
obra como capital.

los pasados a los que se nos es imposible regresar
y los futuros que se nos han sido negados

son solo construcciones abstractas hechas a medida
a causa de un presente que no termina de conmovernos.

V

una saturación narcotizante
de estímulos diarios.

extraño el silencio,
tanto en realidad como en concepto.

mi voluntad es soluble ante una masa
efervescente que hace que pique mi garganta

y que me hace toser

mientras trato de dormir

oyendo el canto de los pájaros que viven en un día eterno.

VI

venta de prótesis

para poder sentir
un tacto ajeno.

(no hay devoluciones)

VII

pequeños nidos de cables
escondidos bajo la cama

albergan neo-insectos
que han rechazado el legado analógico de sus ancestros.

abdómenes metálicos,
mecánicos

emiten cantos en lenguajes tecnológicamente primitivos
 que resultan incomprensibles para sus pares.

serían un caso de estudio y de meticulosa investigación si no hubiesen olvidado que son insectos escondidos bajo una cama sin una fuente de alimentación mas que las migas de pan que una persona descuidada come a deshora y que, sin saberlo, excedieron su esperanza de vida hace dos días porque al fin y al cabo, siguen siendo 

insectos

escondidos bajo una cama

secándose a pesar del aire húmedo

hasta ser encontrados el día de la limpieza general de la persona que come pan a deshoras y no ve bajo la cama hace meses.

VIII

junto con la mano

montoncitos dispares
de luces marchitas.

hay algo en la idea de un recipiente vacío que antes contuvo algo hermoso
que me resulta interesante de observar.

la luz siendo parte ineludible del ambiente, los ojos que se postran sobre ella y una escena cotidiana que tiene lugar bajo su lumbre.

todos esos momentos,
irrecuperables.

y ahora después de haber sido reemplazadas por otras, siguiendo una línea de herencia interminable

apilo con mi mano

montoncitos dispares
de cadáveres pequeñitos

para abandonarlos en un acoplado

y puedan brillar una vez mas

antes de hacerse cenizas en un vertedero.

viernes, 6 de agosto de 2021

07 - 08 - 21

hoy día,
considero inútil el ejercicio de escribirle al futuro.

el presente
casi que es mala palabra

con tu ausencia
siendo este dolor que nació
del silencio que calló todo hace un año.

y ahora
siento de nuevo aquella misma sensación.

el mundo ralentizándose
para quedar totalmente inmóvil cuando den las doce.

es inútil
el ejercicio de escribirle al futuro.

el pasado es irremediable

y el presente
es tan doloroso
por no poder tenerte cerca.

la sinceridad me pesa,
como también el mecanismo para poder concadenar palabras

para que se vuelvan frases
y que se asemejen a la idea

de lo mucho que te extraño.

(y que te extrañamos todxs)

hay tanto que quiero decirte,
que quieren decirte.

que queremos que nos cuentes.

quisiera poder tomar prestadas tus palabras
y reordenarlas de tal forma

que me digas que estás acá.



te amo.

martes, 3 de agosto de 2021

el eco del llamado del próximo tren en una boca de subte vacía

 I

la interrupción
de la velada

por la pulverización de las bases.

una grieta que va dejándose caer
hasta tocar el suelo.

la pared desnuda
descubre,

más allá,

la ira por venir.

II

¿quién va a tomar mi mano cuando me derrumbe?

III

vuelve a mi
un recuerdo que creí extinto.

vuelvo a estar en un océano viscoso e indomable
en medio de la noche mas oscura.

vuelvo a ser mordido por los dientes mas negros que alguna vez vi 

y vuelvo a revolcarme de dolor dentro de un hocico desconocido.

IV

soy tan pequeño
que me repito:

"estoy acá"

"¿qué? ¿acaso no me ven?"

no hay nadie,
más que una brisa indiferente

que hace que los yuyos choquen entre sí,
reproduciendo el sonido de una cofradía de insectos diminutos

que intentan devorarme desde adentro.

V

vuelve a mi
una pregunta que no me había hecho en mucho tiempo.

¿dónde guardaron, quienes vinieron antes que yo, sus corazones?

hoy
solo puedo calentarme las manos
con pequeñas hogueras de pechos huecos

desparramados,
como en campo minado

en medio del invierno.

VI

luna de agosto,
el sol negro.

oigo la melodía
a lo lejos,

de aquel canto proveniente de las manos que solían arroparme

y que ahora, al oír, solo me produce rabia
por estar entremedio de un frío que niega cualquier tacto.

VII

la sangre es lenta
disminuyendo su flujo cada vez más

al caer la noche.

lo último que puedo hacer
es marcar un camino con ella

  por el cual 
  sé que no quiero regresar.

VIII

¿cómo
navegar
a través del desastre

sin que nadie note la falta
de lo esencial?

miércoles, 30 de junio de 2021

cartas de amor anónimas

 I

rostros
en braille.

el tacto obra,
delimita, separa y nombra.

¿qué es mío?

¿qué es tuyo?

el
decir

la imposibilidad.

la belleza de lo impostergable: aquí y ahora, todo es nuestro.

II

alrededor de mi cuello
llevo enhebrados

artefactos de rituales fallidos.

huesos diminutos
replican el agitar de una sonaja.

la risa se marchita entre el eco antes de que pueda llegarle a alguien.

en el altar, solo quedan restos de velas consumadas,
que dibujan en una piedra,

un mapa de un mundo que ya no existe.

la muerte lleva consigo el aroma de la cera.

el cielo continúa imperturbable.

III

quisiera encontrar una razón
para no seguir haciendo esto.

IV

morbidología aplicada//

corona de jeringas como aparición
monaguillos con títulos médicos

conservas en formol como tentempiés.

el frío
el frío//

cintas de cuero desgastadas
oprimen un pecho incontrolable

una ansiedad somatizada,
 la respiración ahora jadeo

las manos frías,
heladas.

las voces de un pasillo a decenas de kilómetros tras el horizonte
resuenan en cuchicheos incomprensibles.

la luz blanca quema mi piel, imprimiendo estampitas como plegaria.

eclesiásticología.

V

una belleza indomable socava
mis adentros

para acabar de desmoronarme.

VI

[socava]
    nombre femenino

1. acción de socavar

[socavar]
  verbo transitivo

1. excavar alguna cosa por debajo, dejándola sin apoyo y expuesta a hundirse.

[hundir]
  verbo transitivo

1.verbo pronominal
(hundirse) quedar [una persona] abatida física o moralmente al perder las ilusiones, la fuerza, el ánimo, etc., o caer en una situación muy negativa.

VI

[desmoronar]
  verbo transitivo

1. deshacer poco a poco [...]
destruir lentamente [...]
sufrir una persona [...] un estado profundo de abatimiento.

VII

¿a dónde me muevo ahora?

sé ir de acá para allá (aún a pesar de no saber volver)

me muevo
entre pastos secos, rasposos
donde a veces chispean susurros de sangre
de faunas extintas.

no sé si presa o cazador, de cacerías modernas
a monton (ándose)

en mi espalda,

como las incertidumbres que cargan
mis labios antes de pronunciar

lo que no sé poner en palabras.

dentro mío
ya no queda nada

más que
el recuerdo

del día en el que nadie se conmovió.

lunes, 31 de mayo de 2021

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a saber,
la ira

del duelo perdido.

a entender,
la cobardía.

las espuelas de una bota
giran a pesar del óxido de su mecanismo.

un caballo perdiéndose entre el pasto crecido

avecina una tormenta. 

entre charquitos de garúa
se acumulan escombros ínfimos.

contemplo las mareas reguladas por el alumbrado público,

mientras todo va alejándose entre si.

permanezco en la diferencia,

bajo tierra
mi voz resuena húmeda.

¿cuál era aquella sensación que sentía tan caliente que la sentía helada al primer contacto?

ya no recuerdo más
que

el momento antes de dormir

siempre resulta afiebrado por el pánico a cerrar los ojos.

no quiero más 

esta respiración entrecortada, difícil

esta presión en mi pecho

ese dolor tan agudo. 

mis costillas cada vez estrechan mas el espacio que protege mi corazón.

pabellón angosto
 de baldosas impares.

el centro ya no puede sostener el peso
el viento mece lo que apenas sabe sostenerse

mientras el peligro ahuyenta a cualquiera que intente acercarse.

recordar es laborioso.

creo haber caminado antes por acá.

bosquejos reemplazan rostros,
los colores diluidos en una noche que cae demasiado temprano para ser tomada como una representación fiel.

necesito 

refaccionar el campo que era mío hace años.

el concreto crecido por la falta.

solo el concepto, la causa es irrelevante. 

la maleza corrompiendo el sistema respiratorio de animales que en sus ojos refugian familias de parásitos huérfanos.

no responden al sol,

solo esperan que la carne ceda.

¿seré yo la próxima víctima?

necesito

ceder

ante

lo

inevitable.

el sol siempre está al borde de esconderse cada vez que lo veo.

lo inevitable es, en este caso, los residuos amorfos amarillentos que perduran en mi visión incluso después de un parpadeo veloz.

la certeza es, por consiguiente, el otoño.

quisiera

decir que me rehúso a todo lo que venga después de este punto

pero haberlo dicho antes no supuso ningún cambio.

ya arranqué partes de mi,
para querer darle forma a algo ajeno

que nunca cobró vida.

quisiera decir que necesito una experiencia que sea distinta a esto.

pero creo aun
no haber sido capaz de resolver nada.

-

ah,
si.

ahora recuerdo

lo cerca que estaban tus manos
de las mías.

pero todo va alejándose entre sí

¿no dije esto ya?

creo haberlo hecho.

miércoles, 28 de abril de 2021

red de sistemas de transmisión de emergencia

I

siempre corté los morrones desprolijos.

tengo callos en los dedos
de tanto darle mecha a un encendedor
que no tiene gas.

la olla siempre
    desnivelada.

el aceite cada vez suena mas agudo,

pero
yo solo respondo al olor a quemado.

cenaparauno
quemasda.

II

la canilla vuelve a perder

bajomesada
hay cascadas diminutas.

los repasadores húmedos son albergues
para moscas de la fruta que perdieron su norte.

III

todo cada vez
se siente más separado entre si.

el espacio entre mis dedos
cada vez deja correr mas aire

me ahogo,
no por la falta,
sino por el exceso.

las nubes dejan distancia entre si
dejando ver a un sol que no brilla como antes.

IV

planificar una estrategia
para que lo cotidiano deje de resultarme difícil.

V

cortar lo imperturbable del aire

para crear una brisa que llegue hacia el otro lado del mundo

y un huracán que azote la próxima cuadra.

VI

conozco el final.

no avanzo más de lo necesario, ni empujo cajones mal ensamblados que sé que no cierran del todo bien.

sé que el viento va a entrar

por la misma bisagra hueca por la cual lo hace
todas las noches.

más allá de esta sala

hay un pasillo deshabitado.

un comedor que bien podría no estar ahí
y yo no me daría cuenta.

las fotos las recuerdo porque las veo.

las situaciones siempre reconstruyéndose,
cada vez tomándose mas libertad creativa.

las voces van perdiéndose entre los sonidos que invaden mi espacio.

la nostalgia va tornándose neurótica.

la desterritorialización es inminente.

jueves, 18 de marzo de 2021

todos los ramales del tren demorados hasta nuevo aviso

 I

estómago vacío, antes visceral.

ya no hay rabia,

solo queda un trapo húmedo y frío
anudado tan fuerte

que al querer desatarlo
me raspa las yemas de los dedos
y me resquebraja las puntas de los dientes.

II

cada vez
que la luz se va

imagino vivir
en la arquitectura escondida
que diseña la cera de las velas derretidas.

III

hay un color incierto
que escondo
entre
cocinas en
miniatura 

y que
resguardo
celosamente

hasta el día en que me puedas decir

como se ve.

IV

es tan difícil
sentir el aire
de la misma
forma que
lo hacía
antes.

V

no sé muy bien por donde vas.

VI

las bitácoras
desmitifican los días,
despojándolos de su calidad etérea

y trayéndolos a una existencia tangible.

hoy es jueves,
ayer fue miércoles

eso puedo afirmar y poner en escrito ahora.

guardo esta pequeña porción de hoy
para así poder dejar espacio para mañana

porque
algunas cosas quedan,
muchas otras se pierden

y no puedo asegurarme nada más que este preciso momento.

VII

en las paredes del baño
restos de coral.

los pies aferrados a los azulejos
irreconocibles

y en el espejo grabados
nuestros reflejos

del lado en que
no podemos
volver a
tocar.