de a ligeros silencios,
las sombras
se encadenan a la luz que dista de mi,
perpetuándome,
sin ser,
¿que habrá bajo de mi nombre, entonces?
solo soy contorno,
soy esbozo
y casi figura,
pero la identidad actúa en rebeldía,
cautela guarda mi mirada,
pero la huida siempre es inminente ante el vacío,
y yo soy el vacío,
soy el que está vacío
de si
(mismo);
¿y qué habrá bajo el vacío?
si no es mi voz,
si no es tu voz,
y si no es diálogo entre nuestros silencios, ¿qué entonces?
guardan de mi,
distancia la nada y la sombra
y por ellas vivo,
no siento,
pero, ¿quién siente?
¿qué siento?
no siento ser,
ni siento la infinidad que soy en reflejo opaco
¿qué habrá más allá?
¿y debajo de mi nombre?
posiblemente, la sangre que cae sobre tus labios
ese silencio que aniquila todos nuestros días
para volverlos lo que realmente somos:
nada
y a la vez todo
domingo, 17 de enero de 2016
martes, 12 de enero de 2016
Silencio Temporal (Eterno)
transeúntes de náuticas inciertas
naufragan sobre concreto
e ilusiones deshechas
de miradas que lloran
deseando volver a ver el cielo;
voces vacias de silencio
gritan hundidas en remolinos de brea
hirviendo;
pesa el pendulo sobre la lengua
y la brutalidad de lo nulo
(caída,
golpe seco
y nada)
aniquila al desorden
del decir,
gargantas anudadas,
encadenadas a la urbanidad,
no dicen nada
mas que mil buenos dias por cuadra
mediante sus hombros inundados en furia
luego,
solo el tiempo dice por ellas,
por esas voces
y no dice nada
naufragan sobre concreto
e ilusiones deshechas
de miradas que lloran
deseando volver a ver el cielo;
voces vacias de silencio
gritan hundidas en remolinos de brea
hirviendo;
pesa el pendulo sobre la lengua
y la brutalidad de lo nulo
(caída,
golpe seco
y nada)
aniquila al desorden
del decir,
gargantas anudadas,
encadenadas a la urbanidad,
no dicen nada
mas que mil buenos dias por cuadra
mediante sus hombros inundados en furia
luego,
solo el tiempo dice por ellas,
por esas voces
y no dice nada
1725
I
la forma muere
en latidos rapidos,
destruyéndome
II
impetu fugaz
bocas rotas me lloran,
ensangrentadas
III
las rosas huyen
de los cielos que caen
sobre mi rostro
la forma muere
en latidos rapidos,
destruyéndome
II
impetu fugaz
bocas rotas me lloran,
ensangrentadas
III
las rosas huyen
de los cielos que caen
sobre mi rostro
lunes, 11 de enero de 2016
Bajofondo
violencia en degrade
ahogase la luz
luego, bajofondo
en la calma
repiquetean mis articulaciones dormidas
movimiento ilusorio
y tersura muerta
silencio
(paréntesis)
(miles de vidas pueden nacer y morir tan solo en este momento)
abrupto
y mi mirada ahogándose
sobre paredes de sal amarga
ya no sueña;
respiro lentitud
esparciendo mis aires
sobre olas que jamas romperán en la orilla;
huirán de mi,
cientos de hijos de mis pulmones
que besarán tobillos desnudos,
rompiéndose parte de mi esencia contra el hueso ajeno
para luego retraerse mar adentro,
casi avergonzados
volviendo a mi,
volviéndome el aire
respirando,
así
(ola a ola)
(tu vida puede haber terminado y comenzado miles de veces,
pero aún seguís acá)
ahogase la luz
luego, bajofondo
en la calma
repiquetean mis articulaciones dormidas
movimiento ilusorio
y tersura muerta
silencio
(paréntesis)
(miles de vidas pueden nacer y morir tan solo en este momento)
abrupto
y mi mirada ahogándose
sobre paredes de sal amarga
ya no sueña;
respiro lentitud
esparciendo mis aires
sobre olas que jamas romperán en la orilla;
huirán de mi,
cientos de hijos de mis pulmones
que besarán tobillos desnudos,
rompiéndose parte de mi esencia contra el hueso ajeno
para luego retraerse mar adentro,
casi avergonzados
volviendo a mi,
volviéndome el aire
respirando,
así
(ola a ola)
(tu vida puede haber terminado y comenzado miles de veces,
pero aún seguís acá)
jueves, 7 de enero de 2016
Desde el Corazón Roto Hasta el Cielo
lluvia en reversa
y aún se empañan los cristales,
de candelabros, veo caer
la luz que le da a mi rostro
su forma,
incendio mi corazón y mi ropa,
pronto ceniza,
y recuerdo austero (seré);
tinta en reversa
y la página en blanco,
inmerso en fatalidad
me aferro al vértigo de mis sábanas,
¿bastará con decir
o tendré que caer muerto?
tal vez le ruegue,
a mis últimas inocencias
que me devuelvan mi esbozo de realidad
y que derramen la tinta sobre la hoja
y borren esta página en blanco;
que apague el fuego
del incendio en el que estoy inmerso,
y solo esté la luz
que le dará a mi rostro
su forma
posando mi mirada en los cristales limpios,
mientras llueve
sobre la
tierra
y aún se empañan los cristales,
de candelabros, veo caer
la luz que le da a mi rostro
su forma,
incendio mi corazón y mi ropa,
pronto ceniza,
y recuerdo austero (seré);
tinta en reversa
y la página en blanco,
inmerso en fatalidad
me aferro al vértigo de mis sábanas,
¿bastará con decir
o tendré que caer muerto?
tal vez le ruegue,
a mis últimas inocencias
que me devuelvan mi esbozo de realidad
y que derramen la tinta sobre la hoja
y borren esta página en blanco;
que apague el fuego
del incendio en el que estoy inmerso,
y solo esté la luz
que le dará a mi rostro
su forma
posando mi mirada en los cristales limpios,
mientras llueve
sobre la
tierra
sábado, 2 de enero de 2016
Vaciándome
desmoronándome en
mi intensidad
caigo al suelo,
cientos de rostros míos
me cortan la piel
y me lluevo por mi espalda;
desordena la tensión del cuerpo
mi falta de mi,
en yo mismo
cuerpo de calma,
cuerpo vacío
soy la madera podrida
de los árboles huecos;
anidan en mi,
los pájaros
que no le temen a la muerte
y aunque mis raíces
le dan dos vueltas al mundo
un solo vendaval
es la tempestad mas impetuosa,
y sigo en el suelo,
aún cortándome
con mi mirada,
y sigo lloviendo
y sigo vaciándome
y sigo siendo
el cuerpo vacío
que cual árbol hueco
sabe
que hace tiempo que se ha ido,
aún siguiendo ahí
sin sangre
sin savia
sin vida
solo cuerpo,
vacío
etéreo
mi intensidad
caigo al suelo,
cientos de rostros míos
me cortan la piel
y me lluevo por mi espalda;
desordena la tensión del cuerpo
mi falta de mi,
en yo mismo
cuerpo de calma,
cuerpo vacío
soy la madera podrida
de los árboles huecos;
anidan en mi,
los pájaros
que no le temen a la muerte
y aunque mis raíces
le dan dos vueltas al mundo
un solo vendaval
es la tempestad mas impetuosa,
y sigo en el suelo,
aún cortándome
con mi mirada,
y sigo lloviendo
y sigo vaciándome
y sigo siendo
el cuerpo vacío
que cual árbol hueco
sabe
que hace tiempo que se ha ido,
aún siguiendo ahí
sin sangre
sin savia
sin vida
solo cuerpo,
vacío
etéreo
miércoles, 30 de diciembre de 2015
¿Por qué Habría de Creerte?
I
alzo bocanadas de aire muerto
me ensordece la brutalidad
de mis labios rotos
y la garganta incendiándose
se pregunta por qué nunca ha dicho nada
II
por las miradas hurgando bajo mi piel
mis arterias desnudas,
se avergüenzan
y mi sangre fluyendo lentamente
por ellas
casi no me llega al corazón
III
se fuga
y no vuelve
IV
árbol caído sobre pecho
aire a medio respirar
descomposición de mi palabra
sobre la tuya
y tan solo mirada
mirada abrumada
por ceguera
y cuerpos desconocidos
con tan solo
un silencio
para dos
V
la tempestad se mece
en mis vientos
ansiando fugarse
a una vida,
tradición de lo inusual
el imprevisto seca mi sol
y sin nada me deja
salvo mi tacto con el que veo,
pues mi mirada ya te pertenece
taciturno el cielo
luego explota
VI
resquebrajan raíces
cofrades de la pena
que nos reina,
mientras acobijan
tu eternidad
todas las flores secas del mundo
VII
si tu ser no se arriesga,
¿por qué habría de creerte?
VIII
mi péndulo orbita
sobre nuestros tiempos distintos,
entre pasajes
danzan sonrisas rotas
mientras
amalgaman su sentir
hasta que ría su pena
y no les cante
así dejan de danzar
al son
de su tristeza
IX
resentimiento
del sentimiento
que se ha ido
y no ha vuelto
X
damas azuladas
dejan su espuma en mis tobillos
y petrifican la sal
de este mar muerto,
ahogame en mi credulidad
y hazte el instante
que necesito
y hazte las rosas
que con sus espinas
dejarán correr mi sangre caliente
de mi cuerpo frío
XI
y fugate
y no vuelvas
alzo bocanadas de aire muerto
me ensordece la brutalidad
de mis labios rotos
y la garganta incendiándose
se pregunta por qué nunca ha dicho nada
II
por las miradas hurgando bajo mi piel
mis arterias desnudas,
se avergüenzan
y mi sangre fluyendo lentamente
por ellas
casi no me llega al corazón
III
se fuga
y no vuelve
IV
árbol caído sobre pecho
aire a medio respirar
descomposición de mi palabra
sobre la tuya
y tan solo mirada
mirada abrumada
por ceguera
y cuerpos desconocidos
con tan solo
un silencio
para dos
V
la tempestad se mece
en mis vientos
ansiando fugarse
a una vida,
tradición de lo inusual
el imprevisto seca mi sol
y sin nada me deja
salvo mi tacto con el que veo,
pues mi mirada ya te pertenece
taciturno el cielo
luego explota
VI
resquebrajan raíces
cofrades de la pena
que nos reina,
mientras acobijan
tu eternidad
todas las flores secas del mundo
VII
si tu ser no se arriesga,
¿por qué habría de creerte?
VIII
mi péndulo orbita
sobre nuestros tiempos distintos,
entre pasajes
danzan sonrisas rotas
mientras
amalgaman su sentir
hasta que ría su pena
y no les cante
así dejan de danzar
al son
de su tristeza
IX
resentimiento
del sentimiento
que se ha ido
y no ha vuelto
X
damas azuladas
dejan su espuma en mis tobillos
y petrifican la sal
de este mar muerto,
ahogame en mi credulidad
y hazte el instante
que necesito
y hazte las rosas
que con sus espinas
dejarán correr mi sangre caliente
de mi cuerpo frío
XI
y fugate
y no vuelvas
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