domingo, 17 de enero de 2016

Luz de Sombra

de a ligeros silencios,
las sombras

se encadenan a la luz que dista de mi,

perpetuándome,

sin ser,

¿que habrá bajo de mi nombre, entonces?

solo soy contorno,
soy esbozo

y casi figura,

pero la identidad actúa en rebeldía,
cautela guarda mi mirada,

pero la huida siempre es inminente ante el vacío,

y yo soy el vacío,
soy el que está vacío

de si
(mismo);

¿y qué habrá bajo el vacío?

si no es mi voz,
si no es tu voz,

y si no es diálogo entre nuestros silencios, ¿qué entonces?

guardan de mi,
distancia la nada y la sombra

y por ellas vivo,

no siento,
pero, ¿quién siente?

¿qué siento?

no siento ser,
ni siento la infinidad que soy en reflejo opaco

¿qué habrá más allá?

¿y debajo de mi nombre?

posiblemente, la sangre que cae sobre tus labios

ese silencio que aniquila todos nuestros días
para volverlos lo que realmente somos:

nada

y a la vez todo

martes, 12 de enero de 2016

Silencio Temporal (Eterno)

transeúntes de náuticas inciertas

naufragan sobre concreto
e ilusiones deshechas

de miradas que lloran

deseando volver a ver el cielo;

voces vacias de silencio
gritan hundidas en remolinos de brea

hirviendo;

pesa el pendulo sobre la lengua
y la brutalidad de lo nulo

(caída,
golpe seco
y nada)

aniquila al desorden

del decir,

gargantas anudadas,
encadenadas a la urbanidad,

no dicen nada

mas que mil buenos dias por cuadra
mediante sus hombros inundados en furia

luego,

solo el tiempo dice por ellas,
por esas voces



y no dice nada

1725

I
la forma muere
en latidos rapidos,
destruyéndome

II
impetu fugaz
bocas rotas me lloran,
ensangrentadas

III
las rosas huyen
de los cielos que caen
sobre mi rostro

lunes, 11 de enero de 2016

Bajofondo

violencia en degrade

ahogase la luz
luego, bajofondo

en la calma
repiquetean mis articulaciones dormidas

movimiento ilusorio
y tersura muerta

silencio 

(paréntesis)

(miles de vidas pueden nacer y morir tan solo en este momento)

abrupto

y mi mirada ahogándose
sobre paredes de sal amarga

ya no sueña;

respiro lentitud

esparciendo mis aires
sobre olas que jamas romperán en la orilla;

huirán de mi,
cientos de hijos de mis pulmones

que besarán tobillos desnudos,

rompiéndose parte de mi esencia contra el hueso ajeno

para luego retraerse mar adentro, 
casi avergonzados

volviendo a mi,

volviéndome el aire

respirando,
así

(ola a ola)

(tu vida puede haber terminado y comenzado miles de veces,
pero aún seguís acá)

jueves, 7 de enero de 2016

Desde el Corazón Roto Hasta el Cielo

lluvia en reversa
y aún se empañan los cristales,

de candelabros, veo caer 

la luz que le da a mi rostro
su forma,

incendio mi corazón y mi ropa,

pronto ceniza,

y recuerdo austero (seré);

tinta en reversa
y la página en blanco,

inmerso en fatalidad

me aferro al vértigo de mis sábanas,

¿bastará con decir
o tendré que caer muerto?

tal vez le ruegue,
a mis últimas inocencias

que me devuelvan mi esbozo de realidad

y que derramen la tinta sobre la hoja
y borren esta página en blanco;

que apague el fuego

del incendio en el que estoy inmerso,

y solo esté la luz 

que le dará a mi rostro
su forma

posando mi mirada en los cristales limpios,

mientras llueve

sobre la

tierra

sábado, 2 de enero de 2016

Vaciándome

desmoronándome en
mi intensidad

caigo al suelo,

cientos de rostros míos
me cortan la piel

y me lluevo por mi espalda;

desordena la tensión del cuerpo

mi falta de mi,
en yo mismo

cuerpo de calma,
cuerpo vacío

soy la madera podrida
de los árboles huecos;

anidan en mi,

los pájaros 
que no le temen a la muerte

y aunque mis raíces 
le dan dos vueltas al mundo

un solo vendaval

es la tempestad mas impetuosa,

y sigo en el suelo,

aún cortándome
con mi mirada,

y sigo lloviendo

y sigo vaciándome 

y sigo siendo 
el cuerpo vacío

que cual árbol hueco

sabe

que hace tiempo que se ha ido,
aún siguiendo ahí

sin sangre
sin savia

sin vida

solo cuerpo,

vacío




etéreo

miércoles, 30 de diciembre de 2015

¿Por qué Habría de Creerte?

I

alzo bocanadas de aire muerto

me ensordece la brutalidad 
de mis labios rotos

y la garganta incendiándose
se pregunta por qué nunca ha dicho nada

II

por las miradas hurgando bajo mi piel

mis arterias desnudas,
se avergüenzan

y mi sangre fluyendo lentamente 
por ellas

casi no me llega al corazón

III

se fuga
y no vuelve

IV

árbol caído sobre pecho

aire a medio respirar

descomposición de mi palabra
sobre la tuya

y tan solo mirada

mirada abrumada
por ceguera

y cuerpos desconocidos

con tan solo 
un silencio

para dos

V

la tempestad se mece
en mis vientos 

ansiando fugarse
a una vida,

tradición de lo inusual

el imprevisto seca mi sol
y sin nada me deja

salvo mi tacto con el que veo,
pues mi mirada ya te pertenece

taciturno el cielo

luego explota

VI

resquebrajan raíces

cofrades de la pena
que nos reina,

mientras acobijan
tu eternidad

todas las flores secas del mundo

VII

si tu ser no se arriesga,

¿por qué habría de creerte?

VIII

mi péndulo orbita
sobre nuestros tiempos distintos,

entre pasajes
danzan sonrisas rotas

mientras

amalgaman su sentir
hasta que ría su pena

y no les cante

así dejan de danzar 

al son
de su tristeza

IX

resentimiento
del sentimiento

que se ha ido

y no ha vuelto

X

damas azuladas 
dejan su espuma en mis tobillos

y petrifican la sal

de este mar muerto,

ahogame en mi credulidad

y hazte el instante
que necesito

y hazte las rosas
que con sus espinas

dejarán correr mi sangre caliente

de mi cuerpo frío

XI

y fugate

y no vuelvas