viernes, 21 de abril de 2023

éxodo de bienvenida

la invención de la asfixia despuebla las hogueras.

en pequeñas nieblas huyen
las gargantas salpicadas de humo,
escupiendo la pena con la recuerdan
aquella última cortesía que tuvo el viento antes de morir.

era entre los canales de los dedos,
aquellos días donde todavía se arqueaba la risa,
que sorteaba la posibilidad de tomar la sortija
de un carrusel de amenazas.

era el viento el que empujaba, sí.

era el viento lo que cortaba con mi mano,
aquella en donde repiqueteaban alfileres
que no hundían los callos,
sino que hacían agua de las quemaduras.

era ese el ardor del agarre,
era aquel el dolor de los galgos que veíamos
y danzaban,
invocando gratitud
solo para hacerse con un cariño y desguazarlo
para atravesar la noche.

solía entonces, como suelo ahora,
arrimar la lágrima a la primera palabra que me consuele.

era ahí
cuando la brevedad se extinguía
y todo perdía el color.

es acá
cuando el aire se esfuma
y todo pierde el calor.

toda mi vida perpetué el deseo de ir donde gravita lo exótico,

pero siempre termino por quedarme entre lana,
ahí por donde anida el arrullo,
abrigándome del cobijo de los hilos chamuscados
por aquellos chasquidos ya invisibles
que son artillería pesada en sueños de rendición.

las humaredas ya se han disipado a sus hogares,
los restos que quedan confeccionan las bases de un hogar cuya tibieza
presagia el regreso de los galgos,

sabrán ellos que hacer con esta noche.

domingo, 19 de marzo de 2023

los chasquidos entre el aire

cargo con la promesa
de ajustar el presente a la ausencia
antes de que todo alrededor se evapore.

la intemperie arrastró lejos las ferias
en donde nos dieron nuestros nombres por primera vez.

a lo lejos,
entre restos,
una voz llama a otra que no contesta.

no quiero saber si somos invencibles
teniendo el desastre tan cerca.

ya no hay nada que camufle la hostilidad del viento,

los discos ya no tienen música,
la permanencia muda de a destellos,
las hogueras lloran por el cuerpo y el descarte.

los murmullos no acarician en la intimidad
porque en los labios se imprime un dolor cartográfico.

todos son otros, y ninguno es nuestro.

será que apenas sobre el agua
la sal no quema tanto.


martes, 14 de marzo de 2023

utilería para tragedias

a través del biombo
solo importan las fábulas,
la arquitectura de la sombras.

¿qué quiero que me digan esas figuras?

recordarme quizás,
que un ojo es una plegaria abierta a la fuerza
con un péndulo en el centro que constantemente insinúa con acercarse.

el deseo está ahí,
en el momento en el que le doy una última mirada a la maravilla
entrecerrando las manos
para achicar la inmensidad
hasta que no haya nada.

el silencio posterior es húmedo y oscuro,
siento que quieren que les otorgue una parte mía a cambio, pero no estoy seguro de querer hacerlo.

un fragmento de nosotros vuelve al instante previo a la confesión.

detengo los labios para anclarme al momento en el que escuché tu nombre por primera vez,
a pesar de que aquella sensación ya se encuentre extinta.

la pronunciación en exceso lava cada vez más una imagen que antes era nítida,
pero que ahora se está resbalando no solo de mi boca, sino también de mi piel.

no quisiera otorgarte otro nombre,
porque sé bien que no sería realmente tuyo.

no quisiera volver a pronunciar tu nombre,
porque sé bien que no quiero perderlo.

el deseo sigue ahí,
a través del biombo
donde solo importa una imagen que fue tuya.

el viento no podría reprocharme si decido no moverme de acá.

viernes, 24 de febrero de 2023

la espuma de la orilla ensuciando nuestros pies

¿qué sabes vos?

¿la caricia es suficiente?
no puedo compilar el cariño para futuras revisiones.

¿qué es ese momento que hay entre medio del choque entre una piel y otra?

si pudiera descomponer todo hasta lo más pequeño
¿qué palabra habría al final?

quisiera que me otorgues tu silencio, ahora.

la luz avanza como polvo,
pero es destello perlado zigzagueante,

mis manos solo son testigos,
adorarían poder tomarlo en un puñado
y restregármelo en mi cara
capturando ese momento en una interrogante divina
que invita a la tradición,
pero devuelve aquella respuesta inquieta: "¿qué hacemos ahora?"

quisiera dejar todo
quisiera todo no sea tan
segmentado, tan
espaciado entre las cosas que vivo
y las cosas que hago

¿a quién puedo hablarle para que me diga: "está bien
mejor mañana" y que realmente sea así?

a quién,
si no es a mí,
tengo que adjudicar
la culpa eterna de ser incapaz.
inmóvil criatura que solo responde
a impulsos que no termina de comprender.

veo los pies de un monstruo
veo el pecho de un monstruo
veo el cuello de un monstruo

escucho el aire
agitado, escucho
de nuevo el aire que dice
que este no es el aire,
sino la respiración de un monstruo

quisiera que me de un fragmento de nosotros
para volver a donde no existía nada malo.

quisiera, si,
pero si obro
es para pedirle
por favor
por favor

por favor

no hoy.


no es hoy.




ojalá otro día.


ojalá nunca.

jueves, 26 de enero de 2023

la ilusión del desvanecimiento en favor del calor del olvido

eléctrica transparencia, imágenes finitas
instantes como piezas encajando entre sí para terminar de dar forma a este cielo.

es este el color del tormento, un ruego
alejado de todos los soles
en donde colisionan
las extensiones
del deseo.

es esa luz
la divinidad suspendida,
esas alas de carbono fijadas a rieles oxidados, sí.
sobre ellas viaja el rezo.

es deber de la piedad
criar rebaños de perdones descartables
y es mío el deber de llevarlos de un lado a otro
para que no se pierdan entre la noche,
asegurándome que la culpa permanezca vacante, al menos hasta mañana.

miércoles, 18 de enero de 2023

para cuando crea haberlo perdido todo

mi visión periférica advierte deterioro
entre la lentitud del movimiento. 

caricia dolida, todavía guarda dulzura.
me pregunto: ¿cuándo voy a recordar por primera vez este momento?

el afecto se está yendo todo el tiempo,
un poco más lejos cada día.

se esfuma, entonces, la intención de aprisionar instantes.
es inútil cuando el nombre del cariño y del dolor
son tan similares.

¿cuándo es que me confundo y llamo a uno en vez de al otro?

en criaderos de rostros huecos
intenté recrear las facciones tuyas.

los lienzos de plástico eran posibilidades
que los temblores entorpecían.

¿cómo volver a reconocer sin que sea a lo lejos?

no puedo volcar difuminados.

evocar voces que se confunden con los cantos
provenientes de un hangar de cuervos,
es lo mismo que tamizar el aire buscando el respiro adecuado.

quisiera poder,
a través del oficio del vértigo,
dinamitar mi propia cima y habitar una pradera de escombros
en donde cada noche, a través de los recuerdos incompletos,
el viento haga mímica de la misma caricia que creía haber olvidado.

inscripciones talladas en las ornamentas de dos ciervos enfrentados

jauría de ramas descansan su hocico petrificado
por donde oí hollín aproximarse.

ignoro la invención de la niebla,
solo necesito la piel desenvolviéndose en la intemperie
para saber que podría ofrecerle mis ojos y aun reducirla a un auxilio.

la sequedad porta nombres de a montón.

labio craqueló palabra
inmóvil, puso en pedestal
fábula de antaño.

cúmulo de brutalidad
abrazo feroz, sangre helada.

dolor compacto, imperceptible.

sílabas fantásticas nunca antes dichas
dotan de esperanza pechos diminutos.

sería agradable reposar hasta que el tiempo se convierta en otra cosa
o hasta que la tierra me cubra por completo
y jure jamás ser encontrado.

la extinción del deseo
significa la extensión del recado pendiente.

el deber es transferible,
perpetuarse ante cualquier costo.