domingo, 17 de enero de 2016

Omisión

I

¿y que harán aquellos que sangraron su palabra
ante los pies de la omisión?

¿y que hará la sangre corriendo escaleras abajo, abandonada?

harán intento de disimulo

mientras quemando la madera,
su fuego traerá travesías que serán desenfundadas

de un habla poco fiable,

e interpretaciones,

de un oído ciego
que cuelga en el gesto mismo de la palabra;

lloran arboles, piedras,
los juguetes de los destetados,

privados de la facilidad,

salvajes cazadores
roen mi sangre seca

y hago intento de silencio

¿en que boca se habrá perdido este deseo,
en que manos, la uña que arañaba tu lenguaje?

¿en que manos deposité
la destrucción que tanto conservé?

tragedia decrepita,

casi tanteando el desorden,
grito vidrios rotos sobre rostros inocentes

sobre pozos que cavé buscando
lo que alguna vez enterré;

la noche tiene un ángel velando por su culo,
y yo a nadie, callando mis palabras,
hurtandome la voz

y hace silencio

la voz que no tengo

II

¿y que haré yo sangrando mi palabra
ante los pies de la omisión?

solo haré intento de disimulo

ante mi sangre corroída
ante mi voz hecha añicos

y ante la noche velada

en calma

pariendo el desastre una vez mas,
como si el inoperante ruido de todos estos siglos vanos
no importase;

masturbación, egoísmo,
y sobre el final,

soledad

del que enfrenta los ojos de un dios primitivo,
al que obligaron a callar

haciendo silencio



o intento del mismo;




Escrito con Bruno

Luz de Sombra

de a ligeros silencios,
las sombras

se encadenan a la luz que dista de mi,

perpetuándome,

sin ser,

¿que habrá bajo de mi nombre, entonces?

solo soy contorno,
soy esbozo

y casi figura,

pero la identidad actúa en rebeldía,
cautela guarda mi mirada,

pero la huida siempre es inminente ante el vacío,

y yo soy el vacío,
soy el que está vacío

de si
(mismo);

¿y qué habrá bajo el vacío?

si no es mi voz,
si no es tu voz,

y si no es diálogo entre nuestros silencios, ¿qué entonces?

guardan de mi,
distancia la nada y la sombra

y por ellas vivo,

no siento,
pero, ¿quién siente?

¿qué siento?

no siento ser,
ni siento la infinidad que soy en reflejo opaco

¿qué habrá más allá?

¿y debajo de mi nombre?

posiblemente, la sangre que cae sobre tus labios

ese silencio que aniquila todos nuestros días
para volverlos lo que realmente somos:

nada

y a la vez todo

martes, 12 de enero de 2016

Silencio Temporal (Eterno)

transeúntes de náuticas inciertas

naufragan sobre concreto
e ilusiones deshechas

de miradas que lloran

deseando volver a ver el cielo;

voces vacias de silencio
gritan hundidas en remolinos de brea

hirviendo;

pesa el pendulo sobre la lengua
y la brutalidad de lo nulo

(caída,
golpe seco
y nada)

aniquila al desorden

del decir,

gargantas anudadas,
encadenadas a la urbanidad,

no dicen nada

mas que mil buenos dias por cuadra
mediante sus hombros inundados en furia

luego,

solo el tiempo dice por ellas,
por esas voces



y no dice nada

1725

I
la forma muere
en latidos rapidos,
destruyéndome

II
impetu fugaz
bocas rotas me lloran,
ensangrentadas

III
las rosas huyen
de los cielos que caen
sobre mi rostro

lunes, 11 de enero de 2016

Bajofondo

violencia en degrade

ahogase la luz
luego, bajofondo

en la calma
repiquetean mis articulaciones dormidas

movimiento ilusorio
y tersura muerta

silencio 

(paréntesis)

(miles de vidas pueden nacer y morir tan solo en este momento)

abrupto

y mi mirada ahogándose
sobre paredes de sal amarga

ya no sueña;

respiro lentitud

esparciendo mis aires
sobre olas que jamas romperán en la orilla;

huirán de mi,
cientos de hijos de mis pulmones

que besarán tobillos desnudos,

rompiéndose parte de mi esencia contra el hueso ajeno

para luego retraerse mar adentro, 
casi avergonzados

volviendo a mi,

volviéndome el aire

respirando,
así

(ola a ola)

(tu vida puede haber terminado y comenzado miles de veces,
pero aún seguís acá)

jueves, 7 de enero de 2016

Desde el Corazón Roto Hasta el Cielo

lluvia en reversa
y aún se empañan los cristales,

de candelabros, veo caer 

la luz que le da a mi rostro
su forma,

incendio mi corazón y mi ropa,

pronto ceniza,

y recuerdo austero (seré);

tinta en reversa
y la página en blanco,

inmerso en fatalidad

me aferro al vértigo de mis sábanas,

¿bastará con decir
o tendré que caer muerto?

tal vez le ruegue,
a mis últimas inocencias

que me devuelvan mi esbozo de realidad

y que derramen la tinta sobre la hoja
y borren esta página en blanco;

que apague el fuego

del incendio en el que estoy inmerso,

y solo esté la luz 

que le dará a mi rostro
su forma

posando mi mirada en los cristales limpios,

mientras llueve

sobre la

tierra

sábado, 2 de enero de 2016

Vaciándome

desmoronándome en
mi intensidad

caigo al suelo,

cientos de rostros míos
me cortan la piel

y me lluevo por mi espalda;

desordena la tensión del cuerpo

mi falta de mi,
en yo mismo

cuerpo de calma,
cuerpo vacío

soy la madera podrida
de los árboles huecos;

anidan en mi,

los pájaros 
que no le temen a la muerte

y aunque mis raíces 
le dan dos vueltas al mundo

un solo vendaval

es la tempestad mas impetuosa,

y sigo en el suelo,

aún cortándome
con mi mirada,

y sigo lloviendo

y sigo vaciándome 

y sigo siendo 
el cuerpo vacío

que cual árbol hueco

sabe

que hace tiempo que se ha ido,
aún siguiendo ahí

sin sangre
sin savia

sin vida

solo cuerpo,

vacío




etéreo