I
¿y que harán aquellos que sangraron su palabra
ante los pies de la omisión?
¿y que hará la sangre corriendo escaleras abajo, abandonada?
harán intento de disimulo
mientras quemando la madera,
su fuego traerá travesías que serán desenfundadas
de un habla poco fiable,
e interpretaciones,
de un oído ciego
que cuelga en el gesto mismo de la palabra;
lloran arboles, piedras,
los juguetes de los destetados,
privados de la facilidad,
salvajes cazadores
roen mi sangre seca
y hago intento de silencio
¿en que boca se habrá perdido este deseo,
en que manos, la uña que arañaba tu lenguaje?
¿en que manos deposité
la destrucción que tanto conservé?
tragedia decrepita,
casi tanteando el desorden,
grito vidrios rotos sobre rostros inocentes
sobre pozos que cavé buscando
lo que alguna vez enterré;
la noche tiene un ángel velando por su culo,
y yo a nadie, callando mis palabras,
hurtandome la voz
y hace silencio
la voz que no tengo
II
¿y que haré yo sangrando mi palabra
ante los pies de la omisión?
solo haré intento de disimulo
ante mi sangre corroída
ante mi voz hecha añicos
y ante la noche velada
en calma
pariendo el desastre una vez mas,
como si el inoperante ruido de todos estos siglos vanos
no importase;
masturbación, egoísmo,
y sobre el final,
soledad
del que enfrenta los ojos de un dios primitivo,
al que obligaron a callar
haciendo silencio
o intento del mismo;
Escrito con Bruno
domingo, 17 de enero de 2016
Luz de Sombra
de a ligeros silencios,
las sombras
se encadenan a la luz que dista de mi,
perpetuándome,
sin ser,
¿que habrá bajo de mi nombre, entonces?
solo soy contorno,
soy esbozo
y casi figura,
pero la identidad actúa en rebeldía,
cautela guarda mi mirada,
pero la huida siempre es inminente ante el vacío,
y yo soy el vacío,
soy el que está vacío
de si
(mismo);
¿y qué habrá bajo el vacío?
si no es mi voz,
si no es tu voz,
y si no es diálogo entre nuestros silencios, ¿qué entonces?
guardan de mi,
distancia la nada y la sombra
y por ellas vivo,
no siento,
pero, ¿quién siente?
¿qué siento?
no siento ser,
ni siento la infinidad que soy en reflejo opaco
¿qué habrá más allá?
¿y debajo de mi nombre?
posiblemente, la sangre que cae sobre tus labios
ese silencio que aniquila todos nuestros días
para volverlos lo que realmente somos:
nada
y a la vez todo
las sombras
se encadenan a la luz que dista de mi,
perpetuándome,
sin ser,
¿que habrá bajo de mi nombre, entonces?
solo soy contorno,
soy esbozo
y casi figura,
pero la identidad actúa en rebeldía,
cautela guarda mi mirada,
pero la huida siempre es inminente ante el vacío,
y yo soy el vacío,
soy el que está vacío
de si
(mismo);
¿y qué habrá bajo el vacío?
si no es mi voz,
si no es tu voz,
y si no es diálogo entre nuestros silencios, ¿qué entonces?
guardan de mi,
distancia la nada y la sombra
y por ellas vivo,
no siento,
pero, ¿quién siente?
¿qué siento?
no siento ser,
ni siento la infinidad que soy en reflejo opaco
¿qué habrá más allá?
¿y debajo de mi nombre?
posiblemente, la sangre que cae sobre tus labios
ese silencio que aniquila todos nuestros días
para volverlos lo que realmente somos:
nada
y a la vez todo
martes, 12 de enero de 2016
Silencio Temporal (Eterno)
transeúntes de náuticas inciertas
naufragan sobre concreto
e ilusiones deshechas
de miradas que lloran
deseando volver a ver el cielo;
voces vacias de silencio
gritan hundidas en remolinos de brea
hirviendo;
pesa el pendulo sobre la lengua
y la brutalidad de lo nulo
(caída,
golpe seco
y nada)
aniquila al desorden
del decir,
gargantas anudadas,
encadenadas a la urbanidad,
no dicen nada
mas que mil buenos dias por cuadra
mediante sus hombros inundados en furia
luego,
solo el tiempo dice por ellas,
por esas voces
y no dice nada
naufragan sobre concreto
e ilusiones deshechas
de miradas que lloran
deseando volver a ver el cielo;
voces vacias de silencio
gritan hundidas en remolinos de brea
hirviendo;
pesa el pendulo sobre la lengua
y la brutalidad de lo nulo
(caída,
golpe seco
y nada)
aniquila al desorden
del decir,
gargantas anudadas,
encadenadas a la urbanidad,
no dicen nada
mas que mil buenos dias por cuadra
mediante sus hombros inundados en furia
luego,
solo el tiempo dice por ellas,
por esas voces
y no dice nada
1725
I
la forma muere
en latidos rapidos,
destruyéndome
II
impetu fugaz
bocas rotas me lloran,
ensangrentadas
III
las rosas huyen
de los cielos que caen
sobre mi rostro
la forma muere
en latidos rapidos,
destruyéndome
II
impetu fugaz
bocas rotas me lloran,
ensangrentadas
III
las rosas huyen
de los cielos que caen
sobre mi rostro
lunes, 11 de enero de 2016
Bajofondo
violencia en degrade
ahogase la luz
luego, bajofondo
en la calma
repiquetean mis articulaciones dormidas
movimiento ilusorio
y tersura muerta
silencio
(paréntesis)
(miles de vidas pueden nacer y morir tan solo en este momento)
abrupto
y mi mirada ahogándose
sobre paredes de sal amarga
ya no sueña;
respiro lentitud
esparciendo mis aires
sobre olas que jamas romperán en la orilla;
huirán de mi,
cientos de hijos de mis pulmones
que besarán tobillos desnudos,
rompiéndose parte de mi esencia contra el hueso ajeno
para luego retraerse mar adentro,
casi avergonzados
volviendo a mi,
volviéndome el aire
respirando,
así
(ola a ola)
(tu vida puede haber terminado y comenzado miles de veces,
pero aún seguís acá)
ahogase la luz
luego, bajofondo
en la calma
repiquetean mis articulaciones dormidas
movimiento ilusorio
y tersura muerta
silencio
(paréntesis)
(miles de vidas pueden nacer y morir tan solo en este momento)
abrupto
y mi mirada ahogándose
sobre paredes de sal amarga
ya no sueña;
respiro lentitud
esparciendo mis aires
sobre olas que jamas romperán en la orilla;
huirán de mi,
cientos de hijos de mis pulmones
que besarán tobillos desnudos,
rompiéndose parte de mi esencia contra el hueso ajeno
para luego retraerse mar adentro,
casi avergonzados
volviendo a mi,
volviéndome el aire
respirando,
así
(ola a ola)
(tu vida puede haber terminado y comenzado miles de veces,
pero aún seguís acá)
jueves, 7 de enero de 2016
Desde el Corazón Roto Hasta el Cielo
lluvia en reversa
y aún se empañan los cristales,
de candelabros, veo caer
la luz que le da a mi rostro
su forma,
incendio mi corazón y mi ropa,
pronto ceniza,
y recuerdo austero (seré);
tinta en reversa
y la página en blanco,
inmerso en fatalidad
me aferro al vértigo de mis sábanas,
¿bastará con decir
o tendré que caer muerto?
tal vez le ruegue,
a mis últimas inocencias
que me devuelvan mi esbozo de realidad
y que derramen la tinta sobre la hoja
y borren esta página en blanco;
que apague el fuego
del incendio en el que estoy inmerso,
y solo esté la luz
que le dará a mi rostro
su forma
posando mi mirada en los cristales limpios,
mientras llueve
sobre la
tierra
y aún se empañan los cristales,
de candelabros, veo caer
la luz que le da a mi rostro
su forma,
incendio mi corazón y mi ropa,
pronto ceniza,
y recuerdo austero (seré);
tinta en reversa
y la página en blanco,
inmerso en fatalidad
me aferro al vértigo de mis sábanas,
¿bastará con decir
o tendré que caer muerto?
tal vez le ruegue,
a mis últimas inocencias
que me devuelvan mi esbozo de realidad
y que derramen la tinta sobre la hoja
y borren esta página en blanco;
que apague el fuego
del incendio en el que estoy inmerso,
y solo esté la luz
que le dará a mi rostro
su forma
posando mi mirada en los cristales limpios,
mientras llueve
sobre la
tierra
sábado, 2 de enero de 2016
Vaciándome
desmoronándome en
mi intensidad
caigo al suelo,
cientos de rostros míos
me cortan la piel
y me lluevo por mi espalda;
desordena la tensión del cuerpo
mi falta de mi,
en yo mismo
cuerpo de calma,
cuerpo vacío
soy la madera podrida
de los árboles huecos;
anidan en mi,
los pájaros
que no le temen a la muerte
y aunque mis raíces
le dan dos vueltas al mundo
un solo vendaval
es la tempestad mas impetuosa,
y sigo en el suelo,
aún cortándome
con mi mirada,
y sigo lloviendo
y sigo vaciándome
y sigo siendo
el cuerpo vacío
que cual árbol hueco
sabe
que hace tiempo que se ha ido,
aún siguiendo ahí
sin sangre
sin savia
sin vida
solo cuerpo,
vacío
etéreo
mi intensidad
caigo al suelo,
cientos de rostros míos
me cortan la piel
y me lluevo por mi espalda;
desordena la tensión del cuerpo
mi falta de mi,
en yo mismo
cuerpo de calma,
cuerpo vacío
soy la madera podrida
de los árboles huecos;
anidan en mi,
los pájaros
que no le temen a la muerte
y aunque mis raíces
le dan dos vueltas al mundo
un solo vendaval
es la tempestad mas impetuosa,
y sigo en el suelo,
aún cortándome
con mi mirada,
y sigo lloviendo
y sigo vaciándome
y sigo siendo
el cuerpo vacío
que cual árbol hueco
sabe
que hace tiempo que se ha ido,
aún siguiendo ahí
sin sangre
sin savia
sin vida
solo cuerpo,
vacío
etéreo
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