domingo, 29 de marzo de 2015

Gracias

supe tomar un poco de tu tiempo,
para anular el resto,
del mío;
y para así,
poder divagar,
entre un espacio petrificado;
tanteando delicadamente, cada uno de los átomos,
que formaban tu rostro;
y desordenando, aquellos que formaban nuestro alrededor,
desgarrando, el tejido de este espacio,
para que cuando el tiempo regrese,
plasmado en las agujas de un reloj,
el suelo en el que estemos posados,
se derrita,
y tu mirada,
la cual su visión se encontrará dirigida un punto específico,
conozca, en aquel suelo derretido,
su reflejo;
y vea como detrás de ella,
se encuentra una tormenta,
que acarreó, la inconsistencia de una nebulosa, 
que atraje hacia nosotros;
y ante tu exasperación,
te invitaré,
a un lugar cuyo espacio, con mis manos separé;
abriéndonos camino hacia la nada,
donde ella tomará todo nuestro tiempo,
para ser eternidad,
con un umbral de una puerta,
que nos lleva, a donde solíamos estar,
donde ya la tierra;
conocerá la tempestad,
de una galaxia,
que con la nuestra la hice chocar,
y no será mas tierra,
será un planeta,
de una galaxia nueva;
que creé para vos,
para que des cuenta,
de lo que un poco de tu tiempo significa,
y aunque en la nada,
ya, paradójicamente nada valga,
para mi es infinito,
poder,
crear, crecer;
mantener,
tu rostro seguirá intacto como aquella vez,
y desordenados los átomos, estarán,
menos los nuestros;
yaceremos en la nada,
donde el espacio padecerá,
junto con el tiempo,
y todo esto,
gracias a tu tiempo,
gracias a tu tiempo;
y gracias por prestarme,
unos minutos de tu tiempo,
ahora en regreso,
te regalo mi ser,
y la divina eternidad,
de nuestros cuerpos;

No hay comentarios.:

Publicar un comentario