tan gris;
la ciudad es un silencio,
las cenizas,
todas juntas visten al viento,
un libro,
se arruina con el tiempo;
pero por favor,
no, no, no, no tengas miedo;
porque tu temor espanta a las cenizas;
desnudas al viento;
con tu voz,
que quebrada,
se esconde en tu garganta;
esperando que se apacigüe el fuego de tus mañanas;
y huye;
navegando entre lagos del ayer,
que hoy se encuentran dentro de vos,
dentro de tu ser;
alejándose,
alejándose,
tan gris;
vos sos un silencio,
y trato siempre de no hablar,
solo para seguirte conociendo;
cada día un poco mas,
y cada día;
siento recordar,
los mañanas tan trágicos;
que hicieron que tu voz,
se tenga que refugiar,
entre el agua de tu ayer,
dentro de vos;
dentro de tu ser,
alejándose,
siempre alejándose.
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