viernes, 12 de septiembre de 2014
4 Fragmentos con cierta relación
minúsculas gotas caen del cielo.
volviendo al mar salado, un poco más dulce.
y aquellos que lloraron para volver a un charco, un mar.
ahora están hundidos en él.
tratando de gritar palabras sin siquiera hablar.
pero quedándose en su lugar.
para evitar alejarse de su tan inevitable destino.
que les intriga tanto.
que lloran más.
solo para ahogarse más rápido.
toda línea parece no tener final.
solo, hasta que inexplicablemente, se la alcanza.
tanto así, como un cigarrillo al que se le está quemando su mitad.
tan interminable.
tan rápido de acabar.
y se crea el principio de algo, solo para darle un final.
así las cosas no se vuelven eternas.
y la memoria tiene algo que recordar.
y la nostalgia algo que extrañar.
por más trágico que sea.
el tiempo crea su propia pérdida.
en las vidas de los demás.
y los ojos que antes escondían universos.
se cierran, cada vez un poco más.
las lágrimas que caen.
se cristalizan, volviéndose un poco de hielo.
y tanta gente lleva sus ojos congelados.
que ya no pueden ver.
tal vez, estén ciegos para siempre.
y sea solo, cuestión de esperar.
asegurándose de matar al tiempo.
cada vez que éste se digne a correr.
esperando ser, solo un poco más rápidos que él.
y le tiro arena a un reloj.
esperando por unos minutos más.
en un desesperado intento por no desmoronarme.
en un desesperado intento para encontrar.
todo lo que alguna vez perdí, y que nunca volví a ver.
buscando tantas cosas.
buscando un ayer.
solo para ahogarme.
en mi propio mar de sal, repleto de ilusiones.
que las gotas se deslicen de los cielos.
así hacen a mi clavado, un poco más dulce.
y mi piel dice que el agua esta helada.
pero realmente no lo siento.
no lo siento.
no lo siento.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario